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En la isla de Cubagua se inició el mestizaje gastronómico de Venezuela, cuando se combinaron
los productos alimenticios traídos desde Europa con los producidos en las islas que hoy forman el Estado, cabe destacar evidentemente que la cocina
margariteña siempre ha girado en torno a los productos del mar; pescado, crustáceos y moluscos. Por eso podemos hablar de algunos platos como el
sancocho o hervido de pescado, uno de los plato más tradicional, siendo condición indispensable que lleve plátano tierno o
topocho y ají dulce, que es el condimento más importante utilizado en la cocina regional, pastel de chucho, la tortuga guisada, filetes de mero, cuajado
de chucho, pastel de tortuga, sardinas en escabeche, sancocho de pescado frito, un asopado de mariscos, una catalana frita a la orilla de la playa, un
pabellón insular, el torito asado relleno, la tortilla de erizos, una ensalada de tomates margariteños, son diferentes platos que podremos degustar. Entre sus
platos excepcionales también podemos encontrar la empanada, y sin dejar atrás es otra tentación sus ricos dulces; el saboyanos, pan de leche,
empanadas dulces, roscas cubiertas, dulce de piñonate, jaleas, conservas y el famoso dulce de lechosa, entre otros.
El corocoro, se tiene desde los tiempos de la independencia como el pescado
del pueblo margariteño, así lo testimonia Francisco Javier Yánez, en su HISTORIA DE MARGARITA. El carite, la sardina, la carachana, los pargos y
meros, el jurel, el sapo de piedra, son los peces que con más frecuencia consume el pueblo neoespartano.
El chipichipi y el guacuco son los moluscos de mayor tradición en la cocina
neoespartana, preparándose en consomés o bien acompañados con arroz, o en tortillas. Puede decirse que el erizo de mar, es una verdadera especialidad de
la gastronomía insular, pero lo escaso de su producción limita su consumo.
La carne de chivo, por la abundancia de su cría, fue la de mayor consumo en el
Estado. Hoy su consumo es menor que la carne de vacunos.
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